Julio 2008 | Mes de Esperanza y Nuevas Fuerzas

“…pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas;…” Isaías 40:31

Muchas veces estamos en situaciones muy negativas. Pero una tendencia arraigada en los seres humanos nos lleva a aceptar con resignación nuestras circunstancias. Un dicho popular lo resume todo: «Más vale malo conocido que bueno por conocer». Dejamos de luchar y soñar por algo mejor. Nos abandonamos a la vida. Renunciamos hasta de la esperanza del cambio, y cuando se ha perdido la esperanza ya no queda nada por hacer. Recuerde que esperar en el Señor es encomendar la vida por completo a Él. Incluye acudir a El como la fuente de ayuda y gracia en momentos de necesidad.

Escuche bien amado hermano, ¡Aún cuando hemos perdido la esperanza, nuestro Dios sigue luchando por nosotros! El tiene, sin embargo, el desafío de movilizar a quienes ya no tienen interés en moverse ni en salir de su situación. ¿Cómo lo logra, entonces? Produciendo aún mayor deterioro en nuestras circunstancias, para que el grado de incomodidad se torne intolerable y comencemos a desear el cambio. A veces, ¡esta es la única manera de movilizar a los que se han hundido en el pozo de la resignación! La esperanza consiste en “…fortalecernos en el Señor, y en el poder de su fuerza.” Efesios 6:10

Iglesia Dios está contigo y aunque parezca que todo se está derrumbando, no es así, su mano es invencible, su poder inagotable, deja de confiar en tus fuerzas y empieza a edificar en las fuerzas de Dios, no luches basado en tus conceptos apégate a lo que la Palabra te enseña y lo que Dios te dice, dedica más tiempo a edificar un altar en tu hogar, en tu familia, en tu intimidad, Dios se va a encargar de lo demás. Recordemos: “…no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fortaleza.” Nehemías 8:10

Rev. Samuel Torres, MD., Ph.D., Th.D.
Pastor General, I.P.N.V.
E-mail: pastor@ipnuevavida.com


Junio 2008 | Mes del Aniversario Local

“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,…” 2 Co. 10:3-5

La Iglesia Pentecostal Nueva Vida vuelve a vestirse de gala al celebrar en este mes su ¡Segundo Aniversario! de fundación. Con regocijo y alegría exaltamos el nombre de nuestro Señor Jesucristo, porque con la ayuda del Espíritu Santo es que hemos podido sostenernos como buenos soldados de Jesús y vencer al maligno. La prosperidad, la bendición y los logros alcanzados se lo debemos a una Iglesia que ante la presente crisis que nos rodea sigue siendo una Iglesia Militante que se dirige al blanco de la soberana vocación: Cristo Jesús.

En Efesios 6:12 aprendemos que la lucha del creyente es contra huestes espirituales de maldad; por lo tanto, las únicas armas adecuadas para destruir los baluartes de Satanás, la injusticia y las falsas enseñanzas son las que Dios da. Estas armas son poderosas porque son espirituales y provienen de Dios. Las armas de nuestra milicia siguen siendo: ¡dedicación a la verdad, la vida justa, la proclamación del evangelio, la fe, el amor, la esperanza de salvación, la Palabra de Dios y la oración constante! Ciertamente, al emplear estas armas contra el enemigo, ¡saldrá victoriosa la iglesia!

La batalla del creyente contra las fuerzas espirituales de Satanás exige la intensidad en la oración, es decir, orar “en el Espíritu”, “en todo tiempo”, “con toda oración y súplica”, “por todos los santos”, “con toda perseverancia”. De modo que, dejar de orar con diligencia, con toda oración en toda situación, es rendirse al enemigo (Lc. 18:1; Ro. 12:12; Fil. 4:6…)

El buen soldado de Jesucristo seguirá peleando la buena batalla de la fe, levántese lo que se levante en contra de la iglesia; las puertas del infierno no prevalecerán de ninguna manera, porque más poderoso es el que va delante de vosotros su nombre es… ¡Jehová de los ejércitos!

Rev. Samuel Torres, MD., Ph.D., Th.D.
Pastor General, I.P.N.V.
E-mail: pastor@ipnuevavida.com




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